Respuesta a la columna de David Gaitán por Jafeth Paz Rentería – Opinión

Otros Autores. Celebro que la columna de opinión titulada “¿Cómo les creemos a los partidos y candidatos evangélicos?” presente un escenario de autocrítica constructiva del quehacer político del sector cristiano. Esto es importante porque en algunos ámbitos el espacio deliberativo no tiene ninguna posibilidad, puesto que muchos liderazgos “cristianos” han construido sus discursos desde la lógica de un autoritarismo que se confunde con autoridad.Leer más »

Anuncios

El evangelio que salva a una nación – Opinión

Otros Autores. Arribé a Medellín un domingo, de eso hace apenas seis días. El contraste entre esta ciudad con aquella que dejé es notable en cuanto llegas: Edificios altos, muy altos, montañas todavía más altas, un cielo que despejado no asegura calor y que nublado no garantiza la lluvia, eso fue para mí la capital de la montaña apenas llegué.

Yo, en cambio, dejé una ciudad pequeña, reducida a no más de dos docenas de edificios, con un cielo que, despejado o no, garantiza sol, sequía, calor.Leer más »

Respuesta del Dr. Alfonso Ropero al boicot promovido por Will Graham

Después de que cada cual ha dicho todo lo que le ha dado la gana decir sobre uno de los temas más polémicos y candentes de nuestros días y en nuestro medios, llega el momento de hacer algunas puntualizaciones por mi parte como persona aludida, y yo diría difamada. Soy consciente que aunque algunas personas parecen ser alérgicas a los matices y quisieran ver condenaciones generales, donde las que hay son particulares. Pero en el matiz, en la exégesis puntual está la clave de muchas proposiciones.Leer más »

¿Cuántos son de su iglesia?

 Por: Martha Rocío Rivera

Cuando alguien me pregunta ¿y cuántos son en su iglesia?, llega a mi mente responder con la siguiente pregunta ¿y cuántos son realmente hijos de Dios en la suya?, y esto no para ofender a nadie, hay un fenómeno tremendo hoy día y es la lucha por la iglesia “más grande”, grande en qué?,   lo que pasa es que lamentablemente muchas veces nos olvidamos a que vino el señor Jesús a la tierra y cuál fue el propósito de su muerte en la Cruz, echándose el pecado de todos nosotros en sí. “Cristo hizo suyos nuestros pecados, y por eso murió en la cruz. Lo hizo para que nosotros dejemos por completo de hacer el mal, y vivamos haciendo el bien. Cristo fue herido para que ustedes fueran sanados. (1° Pedro 2:24)”. Todos los días de mi vida pido a Dios que me ayude a vivir la vida conforme le agrade a Él y solo a Él, solo así podre llegar a tener la felicidad a su lado. Al lado de quien me ha dado todo, por quien vivo y respiro.Leer más »