Cartas del Lector: Usted escribe muy complicado

Pastor David Gaitan“David, Que bueno que por fin esté haciendo post mas claros…”

Respuesta:  Gracias por comentar. Quería tomarme el tiempo para responder a su comentario como se debe.

Yo entiendo que algunas de mis entradas de blog sean más claras para ciertas personas que otras. De hecho, esa es la intención. Actualmente hay dos espacios principales para los que escribo (espero que en unas semanas sean más). Uno, es el blog de la Casa del Árbol de Almendro – Colombia y el otro, el de David Gaitan. Ambos diferentes en estilo, pero convergentes en temática.

En el segundo, tiendo a realizar más un ejercicio periodístico que cubre tópicos teológicos y religiosos. Este puede llegar a ser un poco más denso en terminología y lenguaje, pues, de alguna manera, es más especializado. A pesar de eso, siempre trato de ‘decodificar’ el lenguaje teológico como para ‘dummies’. Esto, porque entre mis lectores hay de todo, desde hermanos que asisten a una iglesia humilde en su barrio o pueblo, hasta teólogos y biblistas; desde ateos y agnósticos, hasta católicos, protestantes, evangélicos, adventistas, etc; incluyendo indiferentes.

Recuerdo que uno de mis artículos que usted criticó fue el de la vida después de la muerte, el cual aborda la discusión sobre si en verdad existen el cielo y el infierno (más allá de la discusión ontológica). Pues bien, ese tipo de artículos, por ejemplo, no son entendidos por muchas personas y eso tiene que ver con la formación de las mismas (por supuesto que habrán otras razones también).

¿Qué quiero decir con esto?

Que lamentablemente en Colombia (no sé si en toda la América Latina), generalmente los institutos bíblicos y teológicos en realidad no enseñan teología, sino que hacen reflexiones teológicas desde sus propias declaraciones doctrinales. No se encuentra algún buen instituto que tome una posición neutral o imparcial y exponga los diferentes pensamientos teológicos; lo cual, al parecer sólo ocurre en las universidades de educación formal que ofrecen el programa de pregrado en Licenciatura en Teología.

Entonces, como muchas de las personas ignoran algunos temas teológicos, no entienden, y consecuentemente, ‘satanizan’.

Ahora, en el pasado yo he manifestado que entender una doctrina, corriente o pensamiento teológico, no necesariamente debe significar que se comparta o que se crea en él; pero el conocimiento sí es importante al momento de la comprensión del universo dogmático.

Volviendo al ejemplo del artículo de la vida después de la muerte. Para la gran mayoría de la cristiandad ya está claro que cuando nos muramos, iremos al cielo, o al infierno (para algunos católicos se abre una tercera posibilidad, el purgatorio); sin embargo, estudios teológicos que han incorporado algunas herramientas exegéticas como historia, antropología, arqueología, sociología, lingüística y otras ciencias humanas, lo están cuestionando con argumentos bastante interesantes desde la baja y la alta crítica bíblica.

Esto, repito, no lo entienden aquellas personas que no tienen idea sobre qué es el criticismo bíblico, cómo nace, de dónde, cuál es su objeto, etc; tampoco aquellos que no se han acercado a estudiar las Escrituras fuera de las Escrituras mismas, entendiendo el objeto del texto, historia, cómo fue escrito, cómo llegó hasta nosotros, dónde, quiénes intervinieron en él, ‘textos originales’, etc.

Por esta situación, es que hay cristianos, que aunque creen que se han acercado al estudio teológico, se escandalizan con declaraciones tan básicas como las de Jesús Adrian Romero, quien ha explicado que dentro de la iglesia católica de Roma hay dos tipos de teología, la institucional y la popular; u otros temas que él ha abordado, que han resultado todo un escándalo para el evangelicalismo, pero que son tesis que se vienen discutiendo hace varios cientos de años atrás y que la mayoría de cristianos no se han enterado.

Pero para quienes sí entienden y están familiarizados con ciertos temas, hay artículos como algunos de los que publico en David Gaitan. Para los demás, para quienes no están interesados en la teología como objeto de estudio, o la filosofía y demás, para quienes apenas están inciando en lecturas teológicas divergentes al grueso del evangelicalismo en nuestro país, para quienes sencillamente no se complican la vida o para quienes desean simplemente leer temas pastorales, está el blog de la Casa del Árbol de Almendro; en donde principalmente hago reflexiones teológicas, críticas, hermenéuticas en lenguaje sencillo y de vez en cuando presento exégesis de algunos autores que encuentro interesantes en la red y que son fácilmente digeribles.

Saludos,

David A Gaitan
Twitter / @dabycito

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