Teólogo habla sobre por qué sectores apoyan homosexualidad desde la Biblia

AlvinEn una charla informal y bastante cálida, abordé a una de las mentes cristianas más completas frente a temas de la actualidad teológica. Sus aportes a la iglesia contemporánea se evidencian en las diferentes conferencias y clases que dicta a lo largo y ancho del territorio nacional de Colombia. El profesor Álvin Góngora ha contribuido a la formación de pensamiento cristiano en diversos y reconocidos seminarios Bíblicos, además de la publicación de documentos no formales en la red de internet.

Licenciado en Lingüística y Literatura de la Universidad del Quindío, es Master en Estudios Teológicos de la Tyndale University, Toronto; Cuenta además con estudios Doctorales en Teología Política del Institute for Christian Studies, University of Toronto.

Traductor y editor, fue por varios años Asistente de Investigación y Capacitación de Visión Mundial Colombia, Secretario General de Unidad Cristiana Universitaria, un ministerio estudiantil evangélico en Colombia; miembro del equipo latinoamericano de capacitación de la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos, miembro del equipo “Emerging Voices from the South,” del Concilio Mundial de Iglesias y misionero con Latin America Mission Canada.

El Profesor Góngora ha ejercido la cátedra en seminarios teológicos y universidades cristianas y seculares en Colombia y Argentina. Ha sido igualmente conferencista en eventos auspiciados por la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos en América Latina, y por el Concilio Mundial de Iglesias en Tailandia y Fidjie.

¿El cristianismo promueve el celibato de los homosexuales?

Sí. Esa postura, la del celibato homosexual, es la que goza de mayor aceptación en círculos evangélicos. No se condena la inclinación homosexual, mas sí el acto como tal. La postura evangélica sigue desconociendo a la homosexualidad como orientación y valida únicamente la heterosexualidad, de manera que la inclinación homosexual, en el fondo, sigue siendo aberración para esa postura. Esa es la línea de pensadores influyentes como John Stott, quien no le dedicó mucho esfuerzo a reflexionar sobre el tema.

Hay quienes piensan que el pecado condenado en la Biblia no es la homosexualidad, sino el abuso sexual

La condena al abuso sexual es lo aceptado entre los círculos progresistas. Esa es la lectura que se aborda al leer pasajes controversiales como la condena que hace Pablo a “los que se echan con varones”.

Hay una discusión fuerte en torno al término “arsenoikitai”, que puede referirse a la prostitución homosexual; esa es la que se ha traducido como “los que se echan con varones.”

El asunto es que el uso de esa palabra en la literatura contemporánea a Pablo involucra también el sexo consensual, lo que podría indicar que la epístola está condenando también a la homosexualidad como tal; pero la discusión persiste porque ese término hace referencia a la violencia sexual. Se puede decir entonces que la epístola está condenando la violencia, el abuso, la prostitución; mas no la orientación

Hay un elemento a considerar y es que algunos sostienen que el problema radica en que la Biblia se lee desde el griego y no desde el hebreo

Me referí solo a un caso y es el de la epístola en cuestión. Los otros pasajes del AT ya tendrán que vérselas con el hebreo.

¿Es el relato del centurión en el evangelio, un caso de homosexualidad?

Sí es muy conocida y bastante antigua la lectura según la cual entre el centurión y su siervo hay una relación homosexual. Si se le incluye el dato de la pederastia (según han comenzado a circular versiones en algunos sitios de la red de internet), estaríamos ante un siervo menor de edad. Si tal fuera el caso, estamos frente a un relacionamiento bastante común en el mundo mediterráneo, en cuyo caso el adjetivo a usar sería “pedofilia”; el cual, si bien hoy es delito, en sus orígenes no lo fue.

La pederastia es la violación, digamos, en el campo de batalla; la pedofilia es la relación ya establecida en la que se dan elementos de cuidado mutuo (me estoy refiriendo al mundo antiguo). En síntesis, la relación entre el centurión y su siervo ha sido ampliamente conocida como una relación homosexual.

¿Las referencias del Antiguo Testamento condenan la homosexualidad?

No todas. La más clara en su acento condenatorio seria la del Levítico.

 ¿Podríamos concluir que sí y solo sí la Biblia no condenaría la homosexualidad?

Mi inclinación e interpretación (que sigo construyendo y cuestionando), es que la Biblia no condena la homosexualidad. Mi persuasión es que tratándose de la sexualidad, estamos ante una orientación que nos viene desde la creación; orientación que puede empujar el deseo hacia las personas del mismo sexo o hacia las personas del sexo opuesto. Creo que la piedra de toque es un interrogante: ¿es la sexualidad una orientación o es una opción? Para mí es lo primero. Ya las opciones se dan dentro de la orientación hacia la cual empuje la sexualidad.

Pero en ese caso; ¿ofende a Dios el mantener relaciones homosexuales?

No necesariamente. Las aspiraciones éticas de la sexualidad son las mismas, trátense se relaciones dentro de una sexualidad hétero u homo. Es decir, la ofensa en una relación homosexual estaá dictada no por su carácter homosexual, sino porque sean de índole adultera, o marcada por la infidelidad, por la violencia, o por el abuso.

De acuerdo a esto, ¿Estaría bien hacer una “apología” o “proselitismo” a la homosexualidad”?

No creo que eso se dé. Entiendo que en las reacciones de quienes no comparten una apertura a apreciar la diversidad sexual se puedan dar respuestas como la sorpresa, la confusión, el disgusto; y que esas respuestas puedan llevar a los tales a pensar que al hablar de la diversidad sexual se esté haciendo una apología de la homosexualidad o una promoción proselitista. Tal no es el caso. No hay proselitismos de esa índole. La apología la ven quienes tienen dificultades para aceptar la diversidad sexual.

Si permitimos “mucha libertad” al movimiento homosexual en un escenario hipotético; ¿Mañana cuando no queramos oficiarles ceremonias de matrimonio nos demandan por discriminación, nos cierran las iglesias y nos mandan a la cárcel?

He escuchado hablar de esos cuadros dantescos. Quienes así se aterran, se olvidan que están cobijados por un Estado de Derecho, el cual al reconocer la libertad de culto, reconoce las particularidades de cada institución. Yo no podría demandar a la mezquita que tengo aquí a cuatro cuadras por discriminación si ellos no me alquilan un salón para celebrar con bailes y trago mi cumpleaños. También se les olvida que hasta ahora no han cerrado ninguna iglesia por oponerse al muy legítimo y debidamente legislado consumo de alcohol.

¿Qué prima más, el derecho a la conciencia o el derecho a la no discriminación?

No es ese el único nudo de tensión a la hora de legislar los derechos públicos y privados. También está la tensión entre el derecho de las mayorías y el de las minorías (por ahí va la iniciativa de Vivian Morales para recoger firmas para que echen atrás la decisión de la Corte de otorgar el derecho de adopción a una pareja de lesbianas).  Si se garantiza el derecho a la conciencia, se asegura el derecho a la no discriminación.

Hay otro punto: ¿Podrían las mayorías alegar discriminación? Quizá la situación hipotética de iglesias que son forzadas a cerrarse por sus controversias con la homosexualidad se daría en el caso que estuviésemos bajo una dictadura homosexual. ¡Vaya uno a saber si eso no se llegue a dar en 200 años!. Hasta ahora, en la historia de la humanidad, no se ha dado (me refiero a la dictadura de la homosexualidad) y no se dio en los momentos en la historia en que la homosexualidad se practicaba libre y abiertamente.

Si los estudios son ciertos y niños que han sido víctimas de abuso sexual infantil desarrollan mayor posibilidad de tener conductas homosexuales en su adultez,  ¿No estamos ante una mala consecuencia de un mal actuar?

Las consecuencias de los abusos a los que son sometidos los niños cubren una gama de conductas distorsionadas que no reflejan sus orientaciones sexuales. Tales abusos, en su inmensa mayoría perpetrados por adultos heterosexuales declarados como tales (y las niñas son las víctimas más comunes), generan las distorsiones que se esperarían de una atrocidad de esa índole. Los crímenes sexuales contra los niños y la homosexualidad no se pueden poner en una relación de causa y efecto, a menos que persista una tendencia no sana de crear mala prensa donde no la hay.

En un escenario hipotético y extremo, si solo hubiese homosexuales y no tenemos tecnología desarrollada; ¿Cómo podríamos procrear?

Este interrogante debería llevar a pensar que el dictamen del Génesis apunta a eso: a la reproducción. Y esa, es una función muy limitada de la sexualidad humana. Del Génesis no se puede desprender como inevitable una heteronormatividad para lo ético. La heterosexualidad se vuelve imprescindible únicamente en lo tocante a la reproducción.

Uno de los puntos para probar la homosexualidad como antinatural, es que por esa vía no hay reproducción. Sin embargo, no se atiende al hecho de que los homosexuales no niegan eso, tampoco pretenden suplantar la reproducción por vías heterosexuales, ni tampoco se tiene en cuenta que es la reproducción, no la ética sexual, la que se consagra en el Génesis.

La homosexualidad es un tema controversial y seguirá siéndolo por mucho tiempo. Me temo que va a ser más controversial a medida que se reconozcan mayores libertades y derechos a los homosexuales.

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9 comentarios en “Teólogo habla sobre por qué sectores apoyan homosexualidad desde la Biblia

    • “Quieren meternos a los negros a como de lugar”, decían los racistas de los años 60’s Se repite la historia solo que ahora ya no son los negros ni las feministas sino los gays.

  1. David Gaitán: -Pero en ese caso; ¿ofende a Dios el mantener relaciones homosexuales?

    Álvin Góngora: -No necesariamente.-

    Oíme, Álvin: y, dónde queda lo escrito en 1 de Corintios 6: 9-10 y en 1 de Timoteo 1: 9-10?? Parece que mas bien estás tratando de justificar la homosexualidad de acuerdo a tus propios intereses y de manera intelectual y humanista (sabiduría humana); mas no desde la mente del Creador. (…Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. SANTIAGO 3: 15. NVI)

  2. El planteamiento está interesante dado que en muchas iglesias latinoamericanas y en entidades para eclesiásticas la homosexualidad es una realidad. Algunos de ellos y ellas, lo que necesitan es un poco de confianza y aceptación para “salir del closet”. Bueno, algunos ya salieron y las evidencias les delatan, pero saben a la vez que son poseedores de derechos de privacidad, de inclinaciones y opciones que deben ser respetadas. En cuanto a la aceptación de una persona, es un compromiso cristiano, lo cual no significa la aceptación de una práctica y por ese lado, pienso debe ir nuestro discurso como cristianos para no caer en la homofobia, sino por el contrario, que independientemente de sus inclinaciones y preferencias puedan hallar una mano extendida, pues ellos y ellas llevan también la imago Dei. Gracias Profesor Góngora por su valioso aporte y gracias también dabycito por publicarlo. Un abrazo fraterno para cada uno.

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