El costo de la Guerra en Colombia

"La Guerrilla de Eliseo Velásquez", por Fernando Botero, 1988Considerar la guerra en Colombia en términos de precio, es una tarea gigantesca a la que muy pocos se han atrevido. En estos días, en los que la paz  ‘está de moda’ y la reelección de Juan Manuel Santos para otro cuatrenio en el Ejecutivo promete alcanzar un acuerdo para finalizar el conflicto con las guerrillas de las FARC y ELN; el país entero está expectante a lo que pueda ocurrir.

Y fue justamente esa, la bandera que la campaña del presidente-candidato ha ondeado para lograr que se siga extendiendo su mandato en Colombia, la paz.

Foto: “La Guerrilla de Eliseo Velásquez”, por Fernando Botero, 1988

Se hace entonces necesario formarse una idea sobre lo que ha significado para el país estos cincuenta años de guerra con grupos armados al margen de la ley. Pero para poder generar un estimado del costo del conflicto, se deben analizar ciertas variables. No solamente el precio económico, sino la cantidad de fallecimientos, desplazados, desaparecidos, víctimas, etc; Todo esto, que sin lugar a duda hace parte de un estancamiento, incluso económico de la nación.

Cita el dicho popular que “quien no conoce su historia, está condenado a repetirla”; y la colombiana, está llena de conflictos y guerras. Esto, desde el mismo momento de independencia con España, como ilustran hábilmente las destacadas comediantes ´Tola y Maruja´ en su obra, ´patriotas´.

Desde la disputa entre los ´caudillos´ independistas, que como consecuencia trajo la división de La Gran Colombia; hasta el conflicto de los años 50, denominado como la “guerra bipartidista”, que generó miles de decesos en todo el territorio nacional. Sobre este último, la obra del pastor Héctor Pardo, “Desde la otra trinchera”; narra los hechos vividos por él en los tiempos de surgimiento de las guerrillas liberales y su desarrollo.

El detallado relato de la experiencia de este pastor desde la óptica revolucionaria liberal, sin duda aporta elementos valiosos para su reconstrucción y ofrece también una posición marcada desde el cristianismo en nuestro país.

Ya en la década de los 80, el fortalecimiento de grupos revolucionarios y guerrilleros, más el surgimiento de organizaciones criminales bajo la sombra del narcotráfico, recrudeció la violencia; aportando al conflicto interno nacional miles de muertes y terror en todos y cada uno de los rincones del territorio nacional.

El ejercicio del negocio dedicado a la comercialización de sustancias psicoactivas logró permear la economía nacional y algunas cabezas visibles de la mafia, alcanzaron sillas dentro del Legislativo y ubicaron parte de sus grupos dentro de entidades representadas en las tres ramas del poder. Las amenazas, el ´sicariato´, e incluso investigaciones a funcionarios de alto poder, por tener nexos con organizaciones delincuenciales, desestabilizaron la nación política, militar y económicamente, frente a la comunidad internacional.

Paralelamente y a finales de los años 90, las guerrillas se fortalecían y comenzaron a perpetrar hechos como tomas armadas a poblaciones, secuestros extorsivos, atentados terroristas, desapariciones forzadas.

Un primer intento de conseguir una salida negociada del conflicto, se vive durante la presidencia de Andrés Pastrana; quien creó un escenario de diálogos con la guerrilla de las FARC y adaptó la conocida ‘zona de distensión’; un sector territorial del país con ausencia de la fuerza pública. Durante este periodo de tiempo, la guerrilla se fortaleció y según informes de medios, crecieron las acciones militares subversivas.

Como respuesta a la oleada de violencia de los grupos revolucionarios, nace como una expresión (inicial) de sectores campesinos, la formación de grupos de Autodefensas, tras asociaciones de comunidades rurales y su posterior armamento bélico. Estos, evolucionaron hasta convertirse en paramilitares, contando presuntamente en algunos casos con el respaldo de sectores políticos y de miembros de las Fuerzas Militares de Colombia (procesos motivo de investigación por parte de autoridades judiciales).

En la obra “El Milagro de Vista Hermosa”, la periodista Liliana de la Oz Restrepo, recrea meritoriamente la historia de una de las masacres perpetradas por un bloque paramilitar en una población de la costa norte colombiana. Como este, son muchos los relatos que se pueden narrar alrededor de este tipo de acciones criminales del lado y lado del conflicto.

Desde el mismo día de su posesión como presidente de la nación en el 2002, y tras el fallido proceso de paz de su sucesor, Álvaro Uribe Vélez comenzó una cruzada para atacar a través de la Fuerza Pública a organizaciones guerrilleras en todo el territorio nacional. Lo que se conoció como el programa de gobierno ‘Seguridad Democrática’, traería grandes avances en materia de recuperación de la soberanía del Estado en el territorio nacional frente a grupos armados al margen de la ley. De acuerdo a informes oficiales, flagelos como el secuestro extorsivo, desaparición forzada, asesinatos, masacres, reclutamiento a menores, entre otros; se redujo considerablemente durante el primer cuatrenio de su gobierno.

Sin embargo, y tras la gestión de un segundo mandato, luego de modificar la Constitución Colombiana para poder ser reelegido en su cargo, ya que esta figura no existía en el país; la gestión del expresidente se vio salpicada por graves acusaciones sobre delitos cometidos por algunos de sus altos funcionarios del gobierno. Hechos conocidos como los “falsos positivos” o las “chuzadas”; habrían enlodado la gestión de Álvaro Uribe Vélez durante su mandato. Sin embargo y a pesar de duros señalamientos a través de medios de comunicación sobre corrupción y malos manejos administrativos, al finalizar el segundo periodo gubernamental, según firmas encuestadoras en el país, su imagen se mantenía con altos índices de popularidad.

En el primer periodo de su sucesor, Juan Manuel Santos; se iniciaron conversaciones de paz con las guerrillas de las FARC y el ELN. Estas, han sido duramente cuestionadas por sectores de la oposición y por medios de comunicación líderes en el país.

Sin embargo, la bandera de campaña del presidente-candidato Santos, mientras aspiraba a la reelección; fue la paz. Su propuesta más robusta estaba orientada a la conclusión de las negociaciones de finalización del conflicto armado, logrando agrupar bajo su sombra a grandes líderes de izquierda, empresarios, líderes de opinión y políticos; obteniendo su propuesta la victoria en la batalla electoral.

En este contexto, resulta imperativo tener en cuenta que la guerra ha representado un altísimo costo para la nación en muchos aspectos (sociales, económicos y políticos); los cuales han tenido repercusiones negativas a la población en todo el territorio nacional.

Según algunos expertos, el costo de la paz (en términos económicos), podría ser mayor que el de la guerra misma; pero es necesario un estudio riguroso de esta última, para determinar el de la primera. En Colombia, se habla de aproximaciones sobre esta materia, pues no son muchas las investigaciones realizadas al respecto.

Una de las más importantes, es la desarrollada por la profesora Juliana Castellanos; catedrática del Politécnico Grancolombiano, quien en su obra “¿Cuánto nos cuesta la guerra?”, considera que en los últimos diez años, se han invertido alrededor de 220 billones de pesos en defensa militar.

Su estudio es el más completo frente al tema y presenta su investigación en periodos de tiempo de acuerdo a cada uno de los mandatos presidenciales de los protagonistas del conflicto armado.

Así mismo, La Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, a través de su investigador Carlos Arturo Velandia, publicó un documento titulado “Costos y Efectos de la Guerra en Colombia” (http://www.asambleaporlapaz.com/spip/IMG/pdf/Costos_y_efectos_de_la_guerra_en_Colombia.pdf ); en el que hace un análisis de los ´números detrás del conflicto armado´ y analiza el alcance de estos y sus repercusiones en la economía nacional.

Se hace necesario entonces reconocer el esfuerzo que han hecho los medios de comunicación para plantear también consideraciones al respecto. Dentro de las más destacadas, se encuentra la realizada por Yefferson Ospina Bedoya y Diego Mauricio Sánchez, para ´El País´ de Cali, http://www.elpais.com.co/elpais/conflicto-armado/graficos/infografia-cuanto-le-cuesta-conflicto-armado-pais

Publicado en el Periódico Valores Cristianos- Edición 186; Bogotá, Colombia

Anuncios

Un comentario en “El costo de la Guerra en Colombia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s