Maltrato a menores de Edad Presente aún en medio de Iglesias Cristianas

(Publicado en la Edición 183 del Periódico Valores Cristianos)

maltrato_Desde el año 2001, el Congreso de la República de Colombia, mediante la ley 724, consagró el último sábado del mes de abril a la celebración del Día del Niño y la Recreación.

Esta reglamentación en el país nace como una respuesta a la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), haciendo un llamado de urgencia para concientizar al mundo sobre la necesidad de ser defensores de los derechos de los niños en el mundo.
Desde entonces, el cuarto mes del año se ha llenado de publicidad en medios masivos de comunicación y otros espacios, como un esfuerzo del Estado para promover este día como una fecha que debería marcarse en el corazón de todos los habitantes a lo largo y ancho del territorio nacional, como el grito de una sociedad que denuncia y condena el maltrato a los menores.

Sin embargo, las cifras siguen siendo alarmantes. Según informa el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en lo corrido del 2014 – Del 01 de Enero al 20 de Marzo -, esta institución ha recibido 1.238 denuncias por maltrato físico a nivel nacional. Este número está sujeto a verificación y puede reducirse; Sin embargo, todavía quedan descartados, aquellos casos que no se atreven a denunciar.

Ahí no termina el drama de miles de familias en nuestro país, pues según la misma Institución, en este periodo de tiempo se han recibido también 106 denuncias de maltrato a niños en gestación, 288 por maltrato psicológico y el índice más alto, 2875 denunciando maltrato por negligencia.

Esta radiografía evidencia la condición en la que nos encontramos y que es necesario hacer todavía mayores esfuerzos para erradicar la plaga que está destruyendo vidas en todos los sentidos.

La iglesia cristiana debe también unirse en la lucha por los derechos de una población que domingo a domingo llega a sus templos en busca de enseñanza y consuelo en medio de situaciones dolorosas que sin duda alguna se presentan en medio de sus miembros.
Y ya lo está haciendo. En cientos de congregaciones se puede ver el esfuerzo en el pastorado para atender a sus infantes, con programas cada vez más relevantes en la formación Bíblica y de Principios y Valores para los más pequeños.

La inversión en espacios físicos y personal calificado con importantes herramientas pedagógicas son cada vez más frecuentes, al igual que el esfuerzo por la transmisión del mensaje de una manera lúdica a través de expresiones artísticas como danza, teatro, música y juegos están llevando a un nivel muy alto lo que hoy día se conoce como “Iglesia Infantil”, “ministerio Infantil”, o para los más internacionales, “kids”. Sin embargo, el esfuerzo debe seguir creciendo y orientarse también hacia la iglesia en general.

Recuerdo hace algún tiempo en el desarrollo de los ya establecidos en muchos lugares, “encuentros”; en particular uno de jóvenes, adolescentes y niños; en donde en algún momento, los asistentes tuvieron la oportunidad de expresar alguna situación que les dolía de su niñez.

Fue impresionante ver que el 95% de los asistentes aquella vez, jóvenes que no superaban los 18 años de edad; habían vivido algún tipo de abuso físico o sexual en su niñez, provenientes principalmente de familiares o amigos cercanos a la familia. Sin embargo, lo más impactante es que las historias se repetían vez tras vez, en cada encuentro, con personas diferentes.

Si hasta ahora las alarmas estaban encendidas, lo más terrible fue descubrir que en la mayoría de casos, estos maltratos y abusos, habían provenido de personas que se autodenominaban “cristianas”, o “hijas de Dios”.

No sé si usted, apreciado lector, puede corroborar esta información; bien sea porque como ministro, pastor o líder, también ha escuchado estas historias en su congregación decenas de veces; o tal vez porque usted mismo ha sido víctima de este tipo de comportamientos nocivos. Tal vez usted conozca a alguien que ha padecido el flagelo del maltrato, el abuso o la discriminación en tempranos años de la infancia.

La iglesia debe convertirse en un escenario en el que se denuncie abierta y frontalmente este tipo de comportamientos criminales. Como el cuerpo de Cristo, se debería construir todo un modelo de ayuda tanto a víctimas como a victimarios, no solo en temas de restauración, sino en prevención.

Es tiempo de sembrar principios Bíblicos desde el púlpito y desde cualquier escenario en el que se tenga posibilidad de hacerlo, con el fin de traer transformación a este tipo de graves comportamientos que están destruyendo el futuro de nuestro país.

No en vano las Escrituras han advertido que como iglesia, somos la sal de la tierra y la luz del mundo. Lamentablemente, en muchos casos esa sal y esa luz están repitiendo patrones delictivos del mundo que los rodea.

Triste y lamentable es que a través de la manipulación y manejo de emociones en cientos de lugares de culto modernos, se estén tratando temas de tanta profundidad con “pañitos de agua tibia”; en vez de dar un mensaje directo, Escritural y contundente en contra de abusos al interior de los hogares.

Se habla de prosperidad, de bendición y de ser héroes, pero se ha dejado de lado el mensaje del sacrificio, el del poder, amor y dominio propio; el mensaje de la cruz, el de amar al prójimo como a nosotros mismos. Ahora los valores y los principios se negocian por platos de lentejas a diestra y siniestra.

Basta de emocionalismos que llevan a los miembros de nuestras congregaciones a llorar ante el altar vez tras vez, sin tener un cambio radical en las vidas. Hemos conducido de alguna u otra manera en ocasiones, a tomar decisiones sobre emociones. El problema de tomar una decisión sobre las emociones, es que cuando estas ya no están, la decisión también se desmoronan; en cambio, cuando estas se basan en principios, serán para siempre.

Sería una buena idea que entre todos le demos a nuestros niños el mejor regalo en su día, no más maltrato.

Por: David Gaitán
“En memoria del niño no nacido”
daalegari@hotmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s